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*Más Democracia *De Inspiradores

Marzo 21, 2019

Más democracia antes de que la maten a mansalva como ha ocurrido con otros dogmas morales que ya ni siquiera son ponderados, como la justicia social arrellanada en un polvoriento sillón olvidado. Sabemos que mucha sangre se derramó –y es bueno recordarlo ahora ante el alud porfirista atribuido a la derecha pero con fines muy cercanos a la administración actual-, durante la gesta revolucionaria bajo el espíritu de la “no reelección y el sufragio efectivo”. Sólo lo primero se preservó mientras los fraudes electorales se hicieron frecuentes y hasta groseros hasta llegar a la crisis poblana originada por la ambición de los Moreno Valle y extendida hasta hoy ya sin los nefastos protagonistas asesinados. (El término final lo escribí a conciencia y bajo mi responsabilidad)
Bueno, resulta que son pocos quienes siguen confiando en el poder judicial en su conjunto con todo y la cúspide de la pirámide de la corrupción: la Suprema Corte de Justicia a la que fue incorporada recientemente Yazmín Esquivel de Riobóo, esposa de José María, el constructor favorito de Andrés Manuel cuando éste fungió como jefe de gobierno del DF y el gran perdedor en el concurso para construir el NAICM; de allí pasó a la ofensiva con su proyecto para Santa Lucía con los resultados ya conocidos: el primero cancelado –aunque se sigue trabajando allí-, y el segundo sin una sola paletada.
Más fuego a la hoguera con una extraña mutación en el Senado; en tan solo una hora se convencieron más de treinta senadores, del PRI sobre todo, de las virtudes de la consorte del empresario “amlista” –no es miembro de Morena pero como si lo fuera-, cuando las habían negado sesenta minutos antes. El otro efecto es que Ricardo Monreal, el negociador –podría ser título de una buena película con actrices y actores mexicanos-, avanzó en su propia lucha de ambiciones bajo el peso de los chantajes desde la cúpula para sacar la candidatura de la señora intocable. No es una buena noticia para la Cuarta Transformación en la que, necio como soy, quiero seguir creyendo.
Ante la disyuntiva planteada se antoja URGENTE elaborar una iniciativa de reforma constitucional para constituir a los principales actores del poder Judicial, sobre todo magistrados y ministros, de acuerdo al sufragio universal y no a los intereses de la partidocracia; y en el mismo trance coloco a los fiscales, el general de la Repúblico y los estatales, para una mayor salud democrática... que, según entiendo, es pilar para el presidente en paralelo con el combate contra la corrupción. La democratización sería contundente, cómo disparar a un pájaro con dos tiros.
Para ello solo se requiere de voluntad política; y en este país, presidencialista hasta la médula –más ahora cuando el ochenta por ciento de los mexicanos apoyan al mandatario y se molestan cuando se le señala alguna metedura de pata –como la frustrada consulta programada para hoy que quedó volando al igual que los ex presidentes-, aunque en conciencia la reconozcan.
Sólo falta que aseveren haber atestiguado un acto paranormal: Don Benito bajó al Palacio Nacional para pedir que no se ensuciara su efeméride con el rito anti-presidencialista. ¡Esos fantasmas!
La Anécdota
Un anuncio de Chocomilk, una de las empresas familiares más exitosas –en España equivale al Cola-Cao-, despertó atormentados traumas en la niñez. Se observaba, en el televisor, a “Pancho Pantera” disparado como si lo hiciera hacia fuera de la pantalla y gritando a cada balazo: “más vitaminas, más minerales, más proteínas”. Tuvo un impacto espectacular.
La parte oscura es que los hermanitos salinas de gortari se la tomaron muy en serio y, amarrando a su pequeña “nana” de catorce años, Manuela (N) como aparece en los registros, le tirotearon varias veces hasta matarla. Les acompaña su vecinito, Gustavo Zapata.
Los niños se ufanaron, pese a “robarse” del armario de su padre Raúl Salinas Lozano, quien sería Ministro con Ruiz Cortines, el arma homicida:
-¡Matamos a la india...!
Así lo declararon en la demarcación de policía número ocho de la Ciudad de México. Poco más de 30 años después, Carlitos sería presidente. Cualquier parecido es pura coincidencia.